El gran negocio de acusar

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Compramos U$S 1.000 millones a R$3.10, un día después el real se había devaluado un 8.15%, es decir, pasó a valer R$3.39. Ganamos, en dólares, en un día 8.15%, algo así como R$ 290.000 millones. Las acciones de la compañía cayeron un 31.34% en una jornada, una pérdida de unos R$ 7.400 millones, pasando de R$ 11.45 a R$ 5.98. Pero no se preocupen, vendimos antes.

Si uno estuviera describiendo las posiciones en corto y largo de Axel Capital de la serie Billions, todo el mundo entendería la brillante jugada “en la ficción” de un osado fondo de inversión. Es más, Axel Capital jugó a que las empresas aeronáuticas iban a caer, unos minutos después que un avión se estrellaba contra una de las torres gemelas; el segundo avión le dio su billonaria fortuna.

Veamos un poco mejor el campo de juego retrocediendo unos días en Brasil como si fuera una serie, es decir “48 horas antes”. Aquí lo que está en discusión es cuándo se difunde la noticia. El arreglo es con la red O Globo, el instrumento de propagación del daño y participante en todo el negocio, léase financiero y político.

La idea es divulgar una grabación donde el ilegítimo presidente de la república da el aval para comprar el silencio de ex presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha. El autor de la grabación a M. Temer es el dueño de la compañía alimentaria JBS, controlador del Fondo de Inversiones J&F y tercer aportante en publicidad de O Globo.

El día escogido para la difusión de la noticia no puede ser resultado del azar. Tiene que dar tiempo a madurar el negocio, pero sin exagerar; con las ganancias en la mesa se comienzan a negociar las deshonestas moralidades de la delación premiada. El miércoles 17 de mayo a la tarde es un buen programa: prepara la jauría en la bolsa de valores para los dos días siguientes. Y durante el fin de semana se computan las ganancias, lo que aclarará cómo negociar mejor los términos de la multa.

Aunque resulte de invención cinematográfica, así fue como los hermanos Joesley e Wesley Batista incriminaron a M. Temer, y realizaron un gran negocio. De hecho, los números de la compra de dólares fueron dados por el propio M. Temer, retrucando las imputaciones y acusando a los hermanos de atentar contra la moneda nacional, dejando de lado el lucro.

Los resultados hasta ahora son alentadores para el enfoque real de Axel Capital brasileño. Los hermanos consiguieron no ir presos, solo usarán tobilleras electrónicas, no pierden la residencia en EE.UU. y tampoco se les impide manejar el dinero de sus compañías; de hecho, lo único que tienen que hacer es pagar R$ 110 millones de multa.

Lo que queda en el aire es la velocidad de aprobación de la delación, así como las concesiones dadas a los hermanos (https://goo.gl/6owV4y). Debe quedar claro que todos saben a ciencia cierta los movimientos con el tipo de cambio; las ganancias con los dólares son verdaderas y aceptadas por el mercado en Brasil, según la Comisión Nacional de Valores.

En el caso de las acciones no aplica la misma vara que con la moneda. Aquí la Comisión inicio dos procesos a JBS por maniobras especulativas con conocimiento de los accionistas, aparte de las cinco investigaciones ya abiertas a la misma firma y aún inconclusas.

Si bien el cadáver gobernante todavía no se retira al ataúd, y al parecer lo que se está negociando son los arreglos florales, con algunos contratiempos, directos e indirectos. A nuestra serie le quedan algunos capítulos todavía.

El fondo de inversión por el que se canalizaron las especulaciones J&F tiene que pagar un gran multa, al menos eso es lo que ha pedido el Ministerio Público Federal, algo así como U$S 3.000 millones en 10 años, algo que ni por asomo influye en las ganancias obtenidas en un día, y eso que nos referimos solo a las conocidas.

El problema que acarreó Batista, el novel golpista, socio de O Globo y financista, es que se llevó puesto a los dos bancos públicos más grandes de Brasil: el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico y Social (BNDES), que lo ayudó con su fortuna y la Caixa Económica Federal. Lo especial del juego es la magnitud de las inversiones de ambos bancos.

El BNDES tenía en su haber R$ 6.000 millones en acciones de que se transformaron en R$ 2.466 millones de un día para el otro, textual, de un día para el otro perdió R$ 3.809 millones, más de U$S 1.000 en un día. La Caixa perdió solamente R$ 500 millones (https://goo.gl/CWRJ87), por lo que un acuerdo tendría que resarcir a su antiguos contribuyentes que tanto ayudaron para que ganaran importantes cargos del gobierno.

Ahora, en el Brasil degradado que queda, una delación con tantos beneficios, cuando el propio Lava Jato está en jaque, no parece ser nada grave, algo que, por cierto, habíamos publicado en artículos anteriores (https://goo.gl/i8JiJZ). Y este ardid parece que se perderá como los otros en la periférica mirada de O Globo o en una nueva serie de Netflix.

 

Por : Lic. Alejandro Marcó del Pont  –

El Tábano

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